22/02/2010 Por qué proteger la propiedad intelectual
La retribución económica a la propiedad intelectual excede ampliamente al negocio de las semillas y es un derecho consagrado por la Constitución Nacional. De tal modo, el uso y abuso de invenciones sin que éstas sean debidamente reconocidas en términos económicos es una práctica, que no por corriente, deja de transitar el borde de lo anticonstitucional.
Cuando tal accionar persigue fines de lucro, colisiona con la ética social, ya que deviene de un aprovechamiento abusivo de los derechos del prójimo. Dicha práctica, que ocurre en muchos segmentos de la actividad económica, ha ocasionado desaliento a los innovadores y atraso en la disposición de bienes de mayor calidad y mejores servicios para los habitantes en general.
Los métodos que protegen inventos a través de patentes son los más justos y democráticos que el hombre hasta hoy haya podido imaginar. Significan un paradigma que aún no ha podido ser reemplazado en mérito a algún sistema superador. Y son la garantía de que, una vez que el inventor haya percibido su retribución económica por su contribución al desarrollo, los bienes y servicios toman estado público y pasan a ser de libre disposición. Justo y democrático.
Las cadenas productivas
Toda cadena de la economía posee objetivos comunes, y cada eslabón que la compone agrega un determinado valor al resultado final. La recientemente denominada "cadena de la semilla" puede ser un ejemplo. Cada uno de los eslabones debe recibir su retribución en función del valor agregado, y cada eslabón debe esforzarse para agregar más valor para sí, beneficiando de ese modo a la cadena en su conjunto.
La pregunta que cada eslabón debería hacerse está vinculada con la cantidad de valor que agrega al resultado final en función de sus conocimientos, metodologías, productividad o calidad, atributos que supuestamente alguno de los otros no podría cubrir de manera tan eficiente en la actividad específica. También debe preguntarse acerca de la necesidad de reconvertirse, modernizarse, profesionalizar todas sus líneas para que no ocurra que su actividad tenga un aporte cada vez menor.
Resulta importante para los integrantes de cualquier cadena la plena conciencia de pertenencia a la misma, la voluntad de no generar tensión a la sucesión de eslabones y la amplitud para negociar y consensuar con el resto del tramo. Cuando existen tensiones, las cadenas suelen cortarse por el eslabón más débil.
La discusión franca, la voluntad de consenso y los acuerdos que implican ceder una parte de los intereses particulares dan fortaleza a las cadenas.
El fortalecimiento de los sistemas de propiedad intelectual para toda la economía, con patentes provisorias, tiempos de otorgamiento, apertura del sistema de patentes hacia todos los inventos, no sólo nos haría respetuosos de la Constitución , sino que además la estaríamos honrando.
Estos elementos podrían convertirse en promotores del desarrollo, crecimiento de mano de obra en blanco, además de catalizar la justa provisión de alimentos, educación, salud y seguridad con igualdad de oportunidades para cada ciudadano.