12/02/2010 Los inversores lanzan el mayor
ataque al euro en los mercados de
futuros
El mercado no cree en nada ni en nadie. Y
ante tanta incertidumbre ataca al más débil.
Los hedges funds y otros fondos de riesgo se
dirigen hacia el euro. Los indicadores
remitidos desde la Bolsa de Futuros de
Chicago revelan que la semana pasada se
adoptaron posiciones cortas con una
intensidad que no se había visto desde el
nacimiento de la moneda.
5
Esos datos revelan que el jueves pasado, en
pleno golpe de ansiedad por la deuda griega,
española y portuguesa, se ejecutaron 59.491
contratos contra la divisa europea, según
cifras facilitadas por Michael Shore, de CME.
Estas apuestas tienen un precio: unos
10.200 millones de dólares (casi 7.500
millones de euros al cambio actual). Es otra
evidencia, dicen los analistas, de que los
inversores desconfían en la divisa europea
por los problemas del bautizado como
ClubMed.
La misma ansiedad que desde diciembre se
observa en el mercado de Chicago se respira
en New York. El caso de Dubai fue el
detonante para prestar atención a la deuda
soberana. Preocupa que el caso griego sea
el síntoma de un mal mayor, que se extienda
a otros países europeos que no puedan
encarar el deterioro de sus cuentas públicas.
Estados Unidos tiene los mismos problemas
que Grecia, España, Portugal o Italia. Pero
sus datos económicos son más sólidos y
Washington cuenta además con la máquina
de imprimir dinero.
En Europa, hacía muchos meses que los
inversores no se despedían de una semana
con tan mal sabor. Los mercados vieron la
presa, olieron la sangre y se cebaron con
España: la bolsa vivió un jueves negro y en
tan sólo tres días cayó un 9% y el Tesoro se
vio obligado a ofrecer mayor rentabilidad
para encontrar quien comprara deuda
española. El lunes, al fin, volvió la
tranquilidad. Las Bolsas subieron y el riesgo
país se mantuvo estable. Buenas señales,
pero no definitivas. Los expertos avisan que
el mercado padece de hipersensibilidad y
que cualquier mala noticia puede hundirlo de
nuevo. Prácticamente todas las plazas
europeas cerraron con alzas. El selectivo
español estuvo entre los que salieron mejor
parados, con un crecimiento del 1,02% hasta
los 10.206 puntos. Desaparece la hinchazón
en los mercados y acto seguido se relajan
los indicadores del riesgo país. El diferencial
que se paga por el bono español y el alemán
(es decir, la prima de riesgo) se mantiene al
filo de los 100 puntos básicos.
Otro síntoma: los CDS – instrumentos
financieros con los que se asegura el costo
de la deuda – siguen en máximos, pero
desde el viernes prácticamente no se han
movido. La pregunta es si en esta relajación
ha influido la campaña internacional que han
desplegado los responsables del Ministerio
de Economía para convencer la seriedad
española. “El problema de España no es de
comunicación, sino que es sustantivo. No
hay ninguna conspiración externa, sino
preocupación por los números. El Gobierno
ha de avanzar en las reformas del mercado
de trabajo y de las pensiones. Cualquier
mala noticia puede volver a hundir la
confianza” responde Luis Garicano, de
London School of Economics. El presidente y
fundador de Fitch Ratings, Marc Ledreit de
Lacharriere, calificó de “preocupante” la
situación de países como España, Grecia o
Portugal ante la presión de reducir el déficit.
Pero añadió que no existe riesgo de
“contagio real” para el resto de la zona euro.